martes, 10 de abril de 2012

Honestidad vs. Poder



Como en repetidas ocasiones lo he dicho, no soy de las personas que gasto mi tiempo viendo noticieros ni programas relacionados con sucesos de acontecer nacional. Respeto quién lo hace, en lugar de ver noticias amarillistas y trilladas que buscan elevar el rating, o jefes de noticiarios que atacan a los políticos para llamar atención de los televidentes, creyéndose muy honestos. Tampoco creo que los canales de nuestro distrito le aporten mucho a ésta televisión, por lo que en la mayoría de los casos antes de ver programas juveniles “Color Rosa” o entrevistas de reporteros que no se preocupan ni siquiera por educarse prefiero leer algún libro o buscar en internet. Creo que la base de la educación está sobre todo en la cultura.

Bueno, volviendo al tema y sin desviarme, he estado analizando últimamente lo que supone la honestidad en las personas que gobiernas este país. Creo que hay dos tipos de gobiernos que rigen Costa Rica, uno es el gobierno encargado de política y otro el gobierno de la religión. Mayoritariamente se había declarado el catolicismo como la religión oficial de nuestro país, sin embargo creo que otras religiones como las “evangélicas” han aumentado últimamente. Dice un dicho que “el poder corrompe”, y esto suele afectar no solo a los políticos, sino a las congregaciones religiosas que van en crecimiento en éste país.

Considero que gran parte del mal que padece la gente últimamente es la pérdida del temor de Dios, y es que hoy quién no cree en El Creador, pierde toda esperanza y su vida se ve marcada muchas veces por el libertinaje y la pérdida de valores. El ser humano de hoy en dia cuando pierde su fe en Dios, pierde su benevolencia y comienza a actuar como un animal. En parte mucho de que los jóvenes de Costa Rica necesitan es una educación en valores y cultura para poder afrontar las dificultades del alma.

Me causo demasiada gracia, al ver uno de los pastores de las iglesias de éste cantón (en realidad no sabía que era pastor, pero como hoy en día cualquiera dirige una iglesia) predicando en un canal de la localidad. Recuerdo que aquella persona había sido profesor en la universidad, y recuerdo a la perfección su falta de humildad, prepotencia y orgullo de ésta persona. ¿Y quién soy yo para juzgar? Talvez el menos indicado, sin embargo recordé que ésta persona era de buenos medios económicos, y que a su vez prestaba sus servicios a la iglesia. Creo que éste tipo de personas son exitosos por dos cosas, uno porque tienen el don de la palabra y el convencimiento, y dos porque se aprovechan de la buena fe de las personas. Es así como cada uno de ellos son felices,  el primero predicando y llenando sus bolsillos de dinero y la gente creyendo en ellos como verdaderos líderes. Es allí donde hasta en las cosas de Dios, el poder no se lleva con la honestidad, con pocas excepciones…

lunes, 9 de abril de 2012

Sin ti es infierno



en la era
del otoño, cuando maduraban
tus primaveras
oí un susurro que me decía+
suavemente, al oído
búscame

en la era
de mis noches
cuando deambulaba
revolqué hasta las piedras
como un loco
buscándote

y en compañías frías
en mundos desolados
bajé hasta el calabozo
para acamparme,
en la tormenta

viví esperando
llenar el vacío
de la cama en las noches
de los amores de a mentiras
de mi corazón, que aun tenias

y es que aunque el camino
es largo
la noche oscura
y los pies descalzos
sangran miedos

porque te pensaba antes
que nuestros ojos se cruzaran

sobreviví  a tu ausencia
escribiendo cada día
a ti un poema

viernes, 30 de marzo de 2012

Esclavos



El tiempo mata
Y esclaviza al hombre
Le arrebata su amor
Le arrebata su esencia

Y el hombre
Porta en su brazo
La marca del tiempo
Le rinde tributo
Y cuenta sus días

Y la sociedad
Es amiga del tiempo
Descuartiza al hombre
Y lo esclaviza
Lo condena por pecado

Entonces el hombre
Deja de sentir amor
Deja de sentir orgasmos
Se encierra
En los estereotipos
Y la rutina lo mata

Entonces el hombre
Se convierte, en esclavo
De la sociedad
Y del tiempo…


jueves, 29 de marzo de 2012

Destino


Fuimos dos semillas
Al principio
Plantadas bajo el mismo cielo
Noches distintas
Calentadas bajo el mismo sol

Y ahora somos árboles
Y muchas de las nubes
Que cubrían nuestros ojos
Se han marchado ya
Seremos capaces de ver
A través de la oscuridad
Seremos capaces de estar de pie
Aún después de la tormenta

Porque fuimos plantados
Con distintos propósitos
Uno lejos del otro
Condenados a estar sembrados
Cortamos nuestras raíces
Y nos movimos juntos
Y nos plantamos de nuevo
-Uno al lado del otro-
En el monte más alto


viernes, 23 de marzo de 2012

La humildad... Pásala!!!


No soy de las personas que se sientan a ver un noticiero nacional, mucho menos gasto mucho tiempo viendo televisión de nuestro país. Tampoco me considero tan patriota, como de esa gente que se siente orgullosa de los individuos nacionales que representan un país en cierta disciplina del deporte. No lo niego, me siento orgulloso de nuestra bandera, de la historia de nosotros los ticos, de vivir en un país de paz, de las personas que hacen algo por los demás sin esperar algo a cambio. ¿Cuántas de esas personas reciben un reconocimiento del estado? Creo que ninguna, y mucho menos son tomados en cuenta por esos noticieros. ya que muchas veces ellos mismos trabajan en el anonimato. Y juraría, que si recibieran un premio lo primero que harían es invertirlo en sus obras de caridad.

Creo  que el poder es capaz de corromper a cualquier persona, pero como siempre hay excepciones. Recuerdo muy bien ver en facebook -en la época de la teletón- comentarios como el siguiente: "Me siento terriblemente cansada, pero todo sea por los niños de la teletón". Bien que la persona que hace algo por alguien de corazón, no tiene necesidad de andar diciendo lo que está haciendo por alguien más. Creo que gran parte de nuestra recompensa -si hay del que espera una- es la satisfacción de haber ayudado, y que no tengamos la necesidad de andarlo divulgando. Si bien dice un dicho muy sabio, "lo que hace tu mano derecha, que no lo sepa la izquierda". Creo que hay muy pocas personas -si es que las hay- de aquellos que gobiernan éste país, que estén en su lugar con la visión de ayudar más que con las ansias de dinero o poder.

Un día de éstos mientras almorzaba, miraba la televisión donde Hanna Gabriels lloraba en un noticiero ya que no se le daba un premio destinado a "los campeones mundiales" en alguna categoría del deporte. Me sorprende aún que en éste país sigamos dando premios cuando hay tanta inseguridad en las calles, tanta corrupción y pobreza mientras nuestros líderes siguen gastando nuestros impuestos en asesorías y coca cola. Es cierto, no lo puedo negar que sobresalir en el deporte es algo de mérito, pero tampoco podemos ignorar a las otras personas que honestamente día a día sacan nuestro país adelante. Ayer también, pude ver como Hanna había visitado la casa presidencial a reclamar su premio, o mejor dicho a rogar para que no se cambie la ley que busca dividir el premio y entregarlo cada dos años.

Por otro lado, vi una entrevista donde Nery Brenes, con una actitud muy pasiva y sin preocupación decía que no lo desvelaba tal premio, y que tampoco iba a hacer nada al respecto para reclamarlo. "No creo que me sienta bien recibiendo un premio de 150 millones mientras haya necesidad en el país", agregó. En ese momento sentí una gran admiración por el deportista, a quién desde ahora le otorgo mis respetos. El mismo lo dijo, "no compito esperando dinero". Es cierto que la gente no vive del aire, y que ellos tienen su gastos, ya sean por los premios monetarios que reciben en sus competencias o sus patrocinadores, etc. No señalo a Hanna por ser capaz de decir que ella merece ese premio, pero tampoco lo dejo de pasar por alto después de ver la humildad de Nery. Creo que tendríamos más campeones mundiales si existieran personas como el que aman lo que hacen sin esperar nada a cambio, más que la satisfacción de ser los mejores en lo que hacen. Porque hoy por hoy, Nery le ganó a Hanna en humildad por K.O!!!

jueves, 22 de marzo de 2012

Nueva etapa del blog: La clínica del Dr Mengueche





Recuerdo hace varios años, cuando estaba en el colegio que un día decidí participar en un concurso de poesía, y desde eso, no dejé de escribir. Otro día, unos años después decidí unirme a una comunidad de escritores y poetas, donde siendo tan solo un principiante, tuve mucho éxito. No tanto fama, ni reconocimiento, sino que aprendí mucho y conocí de verdad buenos escritores. Después de esa época de climax literario, tuve una caída en un vacío profundo -del cual-, aún no creo haberme recuperado. Desde el momento que te das cuenta que te gusta, o eres bueno escribiendo tienes que aceptar dos cosas; o eres un escritor mediocre y tienes dinero porque tus libros se venden, o eres un escritor pobre y todos leen lo que escribes pero nadie es capaz de pagar por ello.

En realidad soy de los que creo que no se puede soñar ser bueno en algo con el objetivo de ganar dinero, porque desde ese momento tu mente está enfocada en otro objetivo, y estás condenado al fracaso. Hace unos días -sin querer- pasé en frente de la casa del gran poeta costarricense Jorge Debravo, mi novia me levantó del asiento para que me tomara una foto en aquél lugar. Al estar allí pensé que no había lugar más humilde en el mundo que aquél lugar de campo para que naciera un poeta, tan sensible al mundo en que vivía como para dedicarle las letras. También cuestionaba que a San Ramón lo llamen "La tierra de los poetas" cuando en realidad Turrialba merece tal denominación. Aún cuestiona más que existan personas que  vivan allí y desconozcan la identidad de éste escritor. Así es cierto lo que dicen con respecto de que existen 3 cosas infinitas: el universo, la ignorancia de la gente y la sangre de los caballeros del zodiaco.

Bueno, talvez como escritor nunca tenga fortuna, y talvez alguien aprecie lo que escribo solamente cuando muera. Nunca estudiaría en una universidad para terminar escribiendo para un periódico nacional donde abunden las noticias amarillistas, hagan burla del dolor ajeno o se dediquen a escribir cosas absurdas sobre la noticia mas irrelevante. Me sentiría terriblemente humillado tener que presentar un programa que ofenda la inteligencia del ser humano, pero ¿qué queda? Al final de cuenta la necesidad tiene cara de perro y más de uno no lo piensa para hacer cualquier trabajo por dinero. No tengo hijos, pero en cualquier necesidad es mejor la humillación que ver a los que quieres pasar necesidad.

Creo que llega un momento en la vida donde tienes que ver si quieres seguir el mismo rumbo, o si quieres hacer cosas diferentes. Muchas veces "hacer cosas diferentes" significa arriesgarse al cambio. En realidad no me importa, no soy de esos que dicen que impongo mi propio estilo, que hago algo diferente o que les recomiendo que lean lo que escribo. Talvez les entretenga, talvez me odien o piensen que me doy aires de importancia. Después de todo, los escritores son alabados solo después de muertos. Ya al otro lado del potrero no creo que puedan ver lo que ahora se les quiere.  Creo que llegó la hora de crear un lugar para donde los locos -igual que yo- podamos compartir y combatir los males del alma que tanto nos agobian.

Padezco ataques de ansiedad, después de todo terminó siendo cierto lo que decía cuando me daba aires de "Bohemio", que era loco y por tal motivos escribía estas cosas. No puedo decir que he sufrido un infierno -mentiría-, pero si puedo decir que a pesar de todo siempre he abierto los ojos esperando que eso acabe un día. Soy de los que aún tienen humor cuando por dentro se mueren del miedo, y aún cada día aprendo algo nuevo de alguien y espero y trato que alguien aprenda siempre algo de mi. Un día le pregunté a un amigo que si conocía la clínica del Dr Mengueche, y el me preguntó "Cual Menguche?", "El que te llena las na... de leche"... Creo que el humor siempre ha sido uno de los mejores remedios para el alma, no espero vivir sufriendo soñando con un lugar mejor, sino trato de vivir lo mejor mientras pueda. Que me preocupe por la muerte después de ella. Desde ese momento traté de convertirme en mi propio doctor y ayudarme a aliviar las enfermedades y asperezas del alma.

Quien quiera que seas puedes venir hasta aquí -mi clínica, no para compartir momentos eufóricos, sino para llenar el alma y sentir la compañía de alguien que como tu o yo, siempre necesita una sonrisa, un verso, un chiste, una canción. Cualquier cosa que sirva para aliviar esas enfermedades para las que no existe cura...