domingo, 26 de abril de 2009

8 de Enero



8 de enero...
La mañana descansa despreocupada
22 vueltas alrededor del sol
Mojo vagamente mis labios con agua
Para amortiguar el exceso de calor

8 de enero...
Se desprende de mi mente
Un vago presentimiento...

Danzan mis ojos perdidos en trance...

Miro, intacto, casi atónito
Prendido del hilo del alma

Como consecuencia
La tierra suelta un grito desgarrador
Su dolor se convierte en latidos
Vibra sin cesar su regazo
Hasta que su falda cae en estampida

Las gentes que se derrumban a su paso
Hasta quedar todos cobijados
Se abre el surco y deja al ojo sus entrañas
Árboles, pájaros y fauna
Son tragados en un hambre descomunal

Y se oye el llanto del algún niño
Y la cascada queda bañada en agua de chocolate

Es 8 de enero...
El titán dormido se quiere despertar
Trata de levantarse, y se abre su aposento
Deja atrás miles de promesas inconclusas
Sueños de libertad bajo sus sábanas...

El cegador del otro potrero
Se le ha visto cruzar por la montaña
Dice que viene a liberarlos del dolor
Surge el titán, dejando atrás
Su cama revolcada....

Y despierto del trance,
Entonces enciendo el televisor...

El siniestro se ha consumado
En la tv, Cinchona, y mi corazón...

Costa Rica llora el cataclismo...


1 comentario:

Silvia Beatriz dijo...

Lamentable el suceso que describes. La naturaleza tiene eso, cuando se irrita es incontenible.
Saludos