viernes, 7 de julio de 2017

IV. Los pasos



Estoy de pie aquí sobre mis mismos pasos. Mi pasado es tan confuso y me futuro es muy incierto. Mi nombre no es de éste paraíso; es terrestre. Parece que todo ha sido una mentira. Parece que en todo lo que he creído éste tiempo se comienza a derrumbar de a poco. El motivo, el camino, el sacrificio, el ideal, todo desaparece. Parece que nunca he sido, no lo soy y nunca seré de aquí. Pero he sido elegida, entre millones de mundos y estrellas se me ha dado una tarea de parte de los arquitectos; ser una guardiana del tiempo.

Azid Al Raf Hassed no es una ciudad como cualquiera, es la capital del universo. Es una ciudad habitada únicamente por los elegidos. Me he preguntado ¿cómo llegué aquí? ¿Cuándo me trajeron? ¿De dónde viene mi nombre sin significado? ¿Será que fui arrebatada de alguna civilización antigua? ¿Será que soy el fruto de miles de experimentos? Después del juicio, de haberlo visto a él mi duda se ha incrementado a tal punto que he analizado mi propio ADN y me he dado cuenta que en realidad no soy de éste planeta como pensaba. Esto me ha hecho tener temor, llorar por horas, querer abandonar ésta misión. Pero aquí estoy yo frente a ésta gran puerta, a punto de cambiar mi destino, porque es lo que me dice me corazón, para ser transcendental por las eternidades.

domingo, 5 de marzo de 2017

III Distress Call

25 Junio, 2005. 1 am
Los tres chicos se encontraban en lo alto de la montaña admirando la lluvia de estrellas. Habían comprado un poco de cigarrillos y vodka para soportar el frío de la noche. A lo lejos se observaba una ciudad iluminada dónde parpadeaban las pequeñas luces. La oscuridad de la montaña había ayudado a que el espectáculo fuera aún más hermoso. Los tres chicos hablaban de cosas triviales, y reían a grandes carcajadas.
-          Deberías de salir más seguido Andrés. Te juro que necesitas conocer más mujeres –dijo en tono burlón Said.
-          Cállate, ya tu que estás casado y te perdimos. ¡Y ahora que vas a ser papá –Le respondió Andrés que ya se encontraba bajo los efectos del vodka.
De repente todo se puso en silencio. Los chicos escuchaban música con un viejo radio una emisora de clásicos de rock de los 90s. El radio se detuvo y escucharon la voz de un hombre que parecía pedir auxilio.
-          ¿Escucharon eso? – preguntó Franco
La voz del hombre en el radio se cayó y el radio comenzó a emitir un fuerte pitido que se metió en sus cabezas hasta aturdirlos. De repente en el cielo, un objeto en llamas irrumpió en la noche. El objeto ardía y viajaba a gran velocidad.
-          ¡Va a estrellarse acá en la montaña! – gritó Said
El objetó llegó más rápido de lo normal, y emitió una fuerte honda antes de tocar suelo. Los chicos salieron disparados varios metros, pero no duraron en incorporarse para inspeccionar de qué se trataba.
-          ¡Es una nave espacial! – exclamó Andres con una voz casi imperceptible.
-          ¡Gracias por hacérnoslo saber señor obvio! – le respondió Franco
Said caminaba lentamente hacia la nave que yacía cerca de ellos, emanando humo. Las luces de la nave permanecías encendidas.
-          Y no será peligroso? –preguntó Andrés
-           Cállate! No seas gallina – le respondió Franco
Ése era su sueño. Said había soñado con algún día ver una nave espacial en aquella montaña, sin embargo en sus años de observar el cielo nunca había encontrado nada del otro mundo. En unos minutos se encontraba ya a escasos metros, parecía tecnología extraterrestre. Símbolos y dibujos que parecían de otro mundo. Su mano se dirigió a lo que parecía una compuerta. De repente la misma se abrió cuando Said la tocó, una nube de humo salió como una ráfaga que lo hizo toser. Franco y Andrés lo siguieron, y los tres entraron a la nave, como si una fuerza los llamara, los empujara.
“Bienvenidos al Génesis” –dijo una voz robótica.

Los chicos quisieron correr y devolverse, pero las puertas se habían cerrado tras ellos. Sus caras demostraban ahora terror.

lunes, 20 de febrero de 2017

II La Llegada



La nave había salido de la barrera del tiempo y había llegado al sistema que tenía por destino. Su piloto miraba el universo oscuro que tenía frente a sus ojos. Su cara lucía agotada y enfermiza.
-          Todo vuelve a su origen –dijo con una voz suave, apenas un susurro.
Sus compañeros simplemente se dignaron a levantar la cabeza y mirarlo. Por fin su travesía había terminado. Ellos parecían ancianos, con cabellos largos y blancos. En sus cabezas aún deambulaban los recuerdos de las historias y hazañas de su juventud.
La nave llegó a un planeta, una voz robótica anunciaba el pronto aterrizaje.
-          Que se jodan los hijos de puta –dijo con una sonrisa uno de los tripulantes, y los otros dos rieron.
La nave comenzó a tomar velocidad, las alarmas sonaron y aquella voz robótica decía repetidamente “Peligro”. Aquellos hombres –o lo que fueran- ni se inmutaron. Tenía una risa tonta en su casa, más bien cuando la nave tomó aún más velocidad, rieron. Reían a carcajadas. De repente todo se detuvo. El humo había tomado por completo la cabina y no se veía nada. La voz robótica decía “Aterrizaje fallido, punto de llegada alcanzado… planeta tierra.
La noche se había alumbrado al Génesis llegar abruptamente a una montaña. De los hombres que tripulaban la nave no había ni rastro; se habían esfumado. Las compuertas se abrieron y aparecieron tres chicos, asombrados, con caras pálidas, admiraban el Génesis de arriba abajo.
“Bienvenidos al Génesis” –dijo la voz robótica.
Los chicos quisieron correr y devolverse, pero las puertas se habían cerrado tras ellos. Sus caras demostraban ahora terror.

“Objetivo alcanzado” –dijo la voz nuevamente.

I. Telamira


Todos alguna vez hemos escuchado hablar sobre Telamira. Un planeta, en alguna galaxia, cerca de una estrella. Todos los que se han aventurado a jugar con el tiempo lo han visto en pesadillas; una estructura robótica flotando en el cielo, en un planeta tan caliente donde no existe vida. Mares de fuego. Una estructura robótica milenaria que se alza apuntando al universo, a lo que está afuera, a los que sueñan, a los que se preguntan, a los que dudan de su existencia. El infierno. Es la metáfora que los amos del tiempo escogieron para lo que es Telamira: un lugar de sufrimiento eterno. Una estructura extraterrestre hecha para torturar, para infligir un dolor eterno, doblegar nuestra alma, despedazarnos, llevarnos a nuestra raíz salvaje de seres humanos. Pero así son los amos del tiempo, seres sin piedad, sin remordimientos, dispuestos siempre a condenar a los que buscan cambiar el pasado, o el futuro.
Siempre desde niño me preguntaba, el significado de las cosas. De todo dudaba. No creía en las cosas solos por escucharlas, o porque me decían que eran reales. Los seres humanos vivimos siempre en una utopía. Somos seres malvados por naturaleza, salvajes, codiciosos. Nos gusta el poder y el dinero. A los ricos les gusta hacer sociedades y alimentar religiones para controlar las masas de los pudientes y los pobres. Pero un día llega alguien y te desnuda un dios ante tus ojos, te muestra que dentro la carne llevan huesos –como nosotros-, y que no pueden levantarse de la tumba donde fueron enterrados. Me gustaría ver uno de ésos dioses a los ojos para que me salve, para que me saqué de aquí, como en los sueños que tenían los hombres antes que se nos abrieran las mentes, se nos abrieran los ojos.
Los arquitectos. Que nombre tan encantador. Los creo haber visto. Creo ver sus sombras fantasmales en el cielo desde donde nos observan. Los arquitectos son todo un misterio, si existieran los dioses ellos serían lo más cercano. Dicen que ni siquiera los amos del tiempo los han visto. Los arquitectos deben de amar mucho al hombre, su mejor nuevo invento, pero parte de su avaricia ha sido transmitida a nosotros. No nos han querido eliminarnos, prefieren encerrarnos aquí para torturanos por las eternidades. El hombre se reveló, y descubrió como manipular el tiempo, y eso molestó a los arquitectos. No sé cuántas razas existirán en el universo, como galaxias, estrellas, planetas. No he estado en otro lugar que no sea mi planeta y Telamira, dónde yo esté consciente.
Me siento culpable por mis dos mejores amigos. Ellos han estado conmigo siempre. Y lo estarán en ésta eterna tortura. Estábamos felices cuando descubrimos el dispositivo, de origen extraterrestre. Entonces se abrieron nuestros ojos, se abrieron nuestras mentes. La tecnología utilizada para manipular el tiempo es infecciosa, inestable. Corrimos nuestros riesgos. El tiempo es como un río que se fluye, no se detiene, es constante. Puede ramificarse pero su cauce siempre sigue una ruta. No puede detenerse. No sé si los amos del tiempo crearon éstos dispositivos, pero al alterar la línea temporal han venido por nosotros. No conocemos sus rostros ni su lenguaje, nos han traído aquí sin un juicio. Todo por una mujer. Por el egoísmo del hombre; salvar a una mujer poniendo en riesgo la humanidad. Y es que los arquitectos pudieron simplemente habernos destruido, borrado de la historia. Pero no, borraron a nuestras familias y a ella a causa de mi avaricia, ineptitud, egoísmo. Y aquí están mis amigos conmigo en ésta cárcel eterna, con éste fuego perpetuo
Los amos del tiempo no perdonan. Ésta es la metáfora, Telamira. El infierno. Es la metáfora que ellos escogieron de nuestras mentes. Pero el castigo no es estar encerrado, es la tortura, no morir, es vivir con sed, no poder tomar agua, morir de hambre, éste calor sofocante. No sé cuántas veces hemos ya muerto. No sé cuántas veces nos han torturado, nos han puesto a comer nuestros propios restos para no morir de hambre. Nos han puesto a matarnos. Siempre
despertamos por la mañana. Éste ciclo se repite por siempre. En algún lugar deben de estar nuestros verdaderos cuerpos durmiendo en un profundo sueño del que no podemos despertar. Éste es el precio que pagamos, por ser libres, por soñar, por ir en contra de nuestros destinos. Si alguien escucha o encuentra éste mensaje, es porque ya te has aventurado en el tiempo. Si me encuentras despiértame, o ponle fin a éste dolor. Que los amos del tiempo y los arquitectos nos temen…

martes, 10 de abril de 2012

Honestidad vs. Poder



Como en repetidas ocasiones lo he dicho, no soy de las personas que gasto mi tiempo viendo noticieros ni programas relacionados con sucesos de acontecer nacional. Respeto quién lo hace, en lugar de ver noticias amarillistas y trilladas que buscan elevar el rating, o jefes de noticiarios que atacan a los políticos para llamar atención de los televidentes, creyéndose muy honestos. Tampoco creo que los canales de nuestro distrito le aporten mucho a ésta televisión, por lo que en la mayoría de los casos antes de ver programas juveniles “Color Rosa” o entrevistas de reporteros que no se preocupan ni siquiera por educarse prefiero leer algún libro o buscar en internet. Creo que la base de la educación está sobre todo en la cultura.

Bueno, volviendo al tema y sin desviarme, he estado analizando últimamente lo que supone la honestidad en las personas que gobiernas este país. Creo que hay dos tipos de gobiernos que rigen Costa Rica, uno es el gobierno encargado de política y otro el gobierno de la religión. Mayoritariamente se había declarado el catolicismo como la religión oficial de nuestro país, sin embargo creo que otras religiones como las “evangélicas” han aumentado últimamente. Dice un dicho que “el poder corrompe”, y esto suele afectar no solo a los políticos, sino a las congregaciones religiosas que van en crecimiento en éste país.

Considero que gran parte del mal que padece la gente últimamente es la pérdida del temor de Dios, y es que hoy quién no cree en El Creador, pierde toda esperanza y su vida se ve marcada muchas veces por el libertinaje y la pérdida de valores. El ser humano de hoy en dia cuando pierde su fe en Dios, pierde su benevolencia y comienza a actuar como un animal. En parte mucho de que los jóvenes de Costa Rica necesitan es una educación en valores y cultura para poder afrontar las dificultades del alma.

Me causo demasiada gracia, al ver uno de los pastores de las iglesias de éste cantón (en realidad no sabía que era pastor, pero como hoy en día cualquiera dirige una iglesia) predicando en un canal de la localidad. Recuerdo que aquella persona había sido profesor en la universidad, y recuerdo a la perfección su falta de humildad, prepotencia y orgullo de ésta persona. ¿Y quién soy yo para juzgar? Talvez el menos indicado, sin embargo recordé que ésta persona era de buenos medios económicos, y que a su vez prestaba sus servicios a la iglesia. Creo que éste tipo de personas son exitosos por dos cosas, uno porque tienen el don de la palabra y el convencimiento, y dos porque se aprovechan de la buena fe de las personas. Es así como cada uno de ellos son felices,  el primero predicando y llenando sus bolsillos de dinero y la gente creyendo en ellos como verdaderos líderes. Es allí donde hasta en las cosas de Dios, el poder no se lleva con la honestidad, con pocas excepciones…

lunes, 9 de abril de 2012

Sin ti es infierno



en la era
del otoño, cuando maduraban
tus primaveras
oí un susurro que me decía+
suavemente, al oído
búscame

en la era
de mis noches
cuando deambulaba
revolqué hasta las piedras
como un loco
buscándote

y en compañías frías
en mundos desolados
bajé hasta el calabozo
para acamparme,
en la tormenta

viví esperando
llenar el vacío
de la cama en las noches
de los amores de a mentiras
de mi corazón, que aun tenias

y es que aunque el camino
es largo
la noche oscura
y los pies descalzos
sangran miedos

porque te pensaba antes
que nuestros ojos se cruzaran

sobreviví  a tu ausencia
escribiendo cada día
a ti un poema

viernes, 30 de marzo de 2012

Esclavos



El tiempo mata
Y esclaviza al hombre
Le arrebata su amor
Le arrebata su esencia

Y el hombre
Porta en su brazo
La marca del tiempo
Le rinde tributo
Y cuenta sus días

Y la sociedad
Es amiga del tiempo
Descuartiza al hombre
Y lo esclaviza
Lo condena por pecado

Entonces el hombre
Deja de sentir amor
Deja de sentir orgasmos
Se encierra
En los estereotipos
Y la rutina lo mata

Entonces el hombre
Se convierte, en esclavo
De la sociedad
Y del tiempo…